Música bajo el Régimen Soviético (parte 9)

Fin del ciclo de 9 programas.

02.03.2026 | tiempo de lectura: 2 minutos

En el final de nuestro ciclo, continuamos nuestra presentación de la controversial ópera post-soviética LOS HIJOS DE ROSENTHAL  de Leonid Desyatnikov, presentando el acto segundo y final de la misma.

Como recordamos, Desyatnikov y su libretista el escritor Vladimir Sorokin escogieron a tres compositores del resto de Europa y a dos rusos como sujetos principales de su ópera, pero presentados en versiones genéticamente clonadas durante la época de posguerra.

Ofreceremos por lo tanto el acto segundo y final que presenta a los clones de los cinco compositores vagando por la actual Moscu sin rumbo y sin esperanza.

Por otra parte, durante el verano de 1974, un año antes de su fallecimiento, Dmitri Shostakovich creó importantes obras vocales e instrumentales.

A la misma vez, según él mismo lo narra, el compositor compuso una obra en forma de “Trozos y piezas”, los CUATRO VERSOS DEL CAPITAN LEBYADKIN.

En este pequeño ciclo vocal el compositor desdeña toda emoción, desprecia todo ideal, expresando finalmente odio por todas las cosas y por él mismo.

Tal aspecto negativo deriva de toda su oscura vida que tiene un notable paralelismo con el personaje del nihilista Capitán Lebyadkin, quien representa toda la corrupción de la Rusia Imperial en la novela LOS DEMONIOS de Fiodor Dostoievskii, escrita en 1872.

Shostakovich consideraba a la novela de Dostoievskii como un libro profético que advertía a la humanidad de la demencia y de la desgracia que habría de aquejarla una vez que demagogos y demonios políticos tomaran las riendas del poder.

Shostakovich consideraba a Lebyadkin como un bufón, pero uno de temer y de gran peligro, describiendo a su propio ciclo vocal como: UNA COMPOSICIÓN SINIESTRA.

En la conclusión de nuestra fastuosa entrega musical les ofrecemos entonces los CUATRO VERSOS DEL CAPITAN LEBYADKIN, Op.146, última composición vocal de Dmitri Shostakovich.

Los presentamos en esta ocasión en la versión orquestada por Boris Tischenko e interpretados por el magnífico y polifacético barítono ruso SERGEI LEIFERKUS.