LA CANCIÓN DE SUMEIDA.
De Mohammed Fairouz.
23.03.2026 | tiempo de lectura: 2 minutos
LíRICA VIVA presenta una verdadera primicia, en lo que puede considerarse como la primer ópera compuesta por un músico de ascendencia árabe educado en occidente, mayormente en Londres y ciudadano estadounidense.
Abarcando elementos de la tradición musical arábiga y de las fórmulas musicales de occidente, Mohammed Fairouz, un joven y ampliamente prometedor compositor de 26 años, nació el 1 de noviembre de 1985, y es uno de los músicos en mayor demanda y más ejecutados de nuestros tiempos.
Una verdadera personalidad cosmopolita, Fairouz, quien estudiara composición junto a Gunther Schuller, György Ligeti, y Richard Danielpour, ha viajado por los cinco continentes, absorbiendo los elementos de la vida musical de cada uno de ellos.
Sin exagerar, la prestigiosa revista inglesa de música GRAMMOPHONE lo señaló como: “El Schubert del nuevo milenio”.
Inspirado por los conflictos y las cuestiones sociales de nuestra actualidad, el compositor crea de acuerdo al lema: “Donde falla el habla, la música triunfa”, predicando que donde el político y el gobernante fallan, el artista tiene chance de triunfar.
LA CANCIÓN DE SUMEIDA, ópera en 1 acto, dividido en tres escenas, está inspirada en la obra LA CANCIÓN DE LA MUERTE, del escritor egipcio Tawfiq Al Hakim (1898-1987). El libreto pertenece al compositor, y la partitura fue concebida entre los años 2006 y 2009.
La intensamente dramática ópera, de apenas 1 hora de duración, combina elementos de la cultura musical árabe con las tradiciones occidentales operísticas, asimismo valiéndose del uso de intervalos microtonales, en forma tal que crea un collage sonoro verdaderamente único.
La multiestratificada música es melódica, dramática, intuitiva y a la vez aterradora. Claramente hace referencia a muchas fuentes. El elemento dramático-musical subraya los fondos sociales y las horribles realidades que toca vivir a la familia protagónica.
Pero también se hallan ecos de Alban Berg y de György Liegti, quien fuera maestro de Fairouz, combinados con modos microtonales, danzas rítmicas en espiral , y entonaciones vocales árabes, así como trazas de neo-romanticismo norteamericano y minimalismo.