Censo en Inisa revela una situación “incompatible con el desarrollo de la adolescencia”

Diego Silva Balerio, educador social que desde 2018 participa en los relevamientos del Instituto Nacional de Inclusión Social Adolescente (INISA), analizó la realidad que se vive en el centro de rehabilitación

30.04.2026 | tiempo de lectura: < 1 minuto

El último censo de adolescentes privados de libertad en el INISA publicado en marzo de este año, traza un panorama sobre sus condiciones de vida y trayectorias previas. Según explicó Silva Balerio, estos estudios —realizados en 2018, 2021 y 2025— permiten “caracterizar a la población y generar insumos para la toma de decisiones”.

Uno de los datos subrayado por el especialista refiere al contexto familiar, allí se indica que la mitad de los jóvenes recluidos tiene familiares en prisión y dos de cada tres han tenido vínculo con el sistema penitenciario.

Otro de los aspectos recogidos aborda el tiempo de encierro, los adolescentes pasan en promedio más de 15 horas diarias en celda, y un 25% supera las 18 horas, lo que Silva Balerio consideró “incompatible con el desarrollo de la adolescencia”.

Sobre el perfil educativo, los datos revelen que el 85% no había completado ciclo básico al ingresar, aunque se registra una mejora en la participación, con casi 9 de cada 10 asistiendo a clases durante la internación.

El educador social subrayó algunas mejoras —como la reducción del encierro extremo y mayor acceso a actividades—, aunque advirtió que persisten fuertes debilidades y planteó la necesidad de reforzar políticas socioeducativas por sobre las respuestas punitivas.