"Máxima pureza", de Fernando Butazzoni

Columna literaria de Nelson Díaz

23.07.2026 | tiempo de lectura: < 1 minuto

Máxima pureza (editorial Alfaguara) es de esos libros que terminan subrayados en varios de sus pasajes. Es un libro sin concesiones, que narra una historia real: la adicción de Nacho a la pasta base.

Fernando Butazzoni escribe una historia de culpa, recaídas, redenciones y resiliencia. Una historia que no busca dar clases de moral,  ni peca de hipócrita. Hay empatía del autor con Nacho. Butazzoni se reconoce adicto al alcohol  y lo dice desde el inicio. “Una sola sombra. Dos adictos al precio de uno”, escribe.

Por momentos, el destinatario del narrador, más allá que le habla a Nacho, es el propio Butazzoni y -por extensión- el lector.

Porque, como queda plasmado en Máxima pureza, la vida no es lineal, como no lo es el Universo. Acaso parte de este periplo vital, como sentencia Butazzoni, sea reconocer que uno es su propio diablo.

Lecturas sonoras, columna literaria de Nelson Díaz en La Escucha: