De Guantánamo a Uruguay: Christian Mirza narra su experiencia con los refugiados

En La Escucha recibimos a Christian Mirza, autor de De Guantánamo a Uruguay. Mis crónicas con los refugiados, editado por la Fundación de Cultura Universitaria

08.10.2026 | tiempo de lectura: 2 minutos

En 2014, el entonces presidente José Mujica negociaba con Barak Obama, presidente de Estados Unidos, para recibir en Uruguay,  seis detenidos en Guantánamo acusados de terrorismo, a partir de los hechos que se desencadenaron en el año 2001 con la caída de las Torres Gemelas. 

Ese proceso iniciado por Mujica se completó en la segunda presidencia de Tabaré Vázquez. Es, al momento de efectivizada la negociación, que Christian Mirza asume el rol de nexo entre el Estado uruguayo y estos refugiados.

En varias ocasiones, durante los últimos años, Mirza se planteó escribir un libro sobre la experiencia. De hecho, después de haber culminado con su rol, se propuso sistematizar y guardar en la memoria los aprendizajes y las lecciones de una experiencia inédita para el Uruguay. 

“Pensaba en escribirlo y nunca encontraba el momento. Un día me dije `voy a esperar un plazo razonable´. Y el plazo razonable que me proyecté fueron diez años, para decantar lo vivido y reflexionar con cierta distancia, al menos temporal”, concede el autor. 

Más allá de ser uno de los protagonistas de la historia, Mirza tuvo que realizar un trabajo de campo, consultando la prensa nacional e internacional de entonces. El arribo de los seis refugiados había puesto  a Uruguay en el foco mundial. 

“Lo voy a decir de una manera políticamente incorrecta. Pero el gobierno de Tabaré Vázquez se quedó con un paquete, entre comillas, que era un paquete sorpresa. Es decir, nadie tenía idea prácticamente de los términos y las condiciones en los cuales venían los seis refugiados de la cárcel de Guantánamo. Todo había sido un poco acelerado en los últimos meses del 2014”, recuerda. 

Y De Guantánamo a Uruguay. Mis crónicas con los refugiados, transita todo ese periplo. Desde el apoyo del PIT-CNT y parte de la sociedad, la críticas de algunos sectores o la dificultad para insertarse el mercado laboral por el estigma de Guantánamo.  Hoy cuatro de los seis refugiados viven en Uruguay.

“Intenté plasmar esas lecciones que deberíamos proyectar para el Estado uruguayo, en la medida en que el Uruguay siga recibiendo refugiados de distinta naturaleza y origen” explica Mirza sobre la edición del libro.

Y trece años después de aquel diciembre de 2014, el autor sigue creyendo que Uruguay debería construir y generar las condiciones para una política pública de acogida, que no fuera tan improvisada como lo fue en aquel momento. 

“Ese fue el motivo del libro. No sé si lo logré, pero ahí está. Y creo que el último capítulo plantea algunas ideas referidas a la falta de previsión, a la impericia, a todo lo que fue el 2015, sobre todo cuando asumo en marzo del 2015 la función de nexo con los refugiados”, afirmó.

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