Uruguay y siete países latinoamericanos impulsan que la ONU cree protocolo sobre delitos ambientales
Los países promotores advierten de que estos delitos afectan no solo a los ecosistemas y la biodiversidad, sino también a la salud pública, por ejemplo
19.10.2026 | tiempo de lectura: 2 minutos
Once países, ocho de ellos latinoamericanos, incluido Uruguay, propusieron este lunes en Viena abrir la negociación de un nuevo protocolo de la ONU para combatir el tráfico de especies silvestres, madera y residuos, así como la extracción ilegal y el tráfico de minerales y metales preciosos.
La resolución se debatirá esta semana durante la decimotercera Conferencia de las Partes en la Convención de la ONU contra la Delincuencia Organizada Transnacional (Untoc, por sus siglas en inglés), que se celebrará en Viena hasta el viernes.
La directora ejecutiva de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd), Mónica Juma, destacó este lunes, en la apertura de la conferencia, que en "Sudamérica el beneficio del narcotráfico financia otras actividades ilícitas, como la minería ilegal o el tráfico de fauna y flora silvestres".
Además, la responsable de la Onudd recordó que en los últimos 20 años el crimen organizado ha sido responsable de "unos 95.000 homicidios anuales". Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Panamá, Perú y Uruguay impulsan el proyecto junto con Mauritania, la República Democrática del Congo y Santo Tomé y Príncipe.
Estos países recuerdan en su documento que "no hay ningún instrumento universal que aborde (...) los delitos que afectan al medio ambiente". Solo el tráfico ilegal de fauna y flora silvestres mueve entre 7.000 y 23.000 millones de dólares anuales, según diversos estudios internacionales.
Este negocio abarca desde animales vivos destinados al mercado de mascotas exóticas hasta marfil, cuernos de rinoceronte y plantas protegidas. Las redes criminales recurren a la corrupción, el blanqueo de dinero y la falsificación de documentos para ocultar sus operaciones. El Banco Mundial estimó en 2019 que la tala y la pesca ilegales, así como el comercio ilícito de vida silvestre, cuestan al mundo entre 1 y 2 billones de dólares al año.
La Untoc es el único tratado mundial vinculante contra el crimen organizado transnacional y cuenta con tres protocolos específicos sobre la trata de personas, el tráfico ilícito de migrantes y las armas de fuego. La propuesta presentada hoy busca crear un comité especial que elabore un protocolo adicional a la Untoc para tipificar los delitos ambientales y reforzar su prevención.
La resolución reconoce el papel de los pueblos indígenas y las comunidades locales en la lucha contra esos delitos y la corrupción asociada. Los países promotores advierten de que estos delitos afectan no solo a los ecosistemas y la biodiversidad, sino también a la salud pública, la seguridad alimentaria, las economías y los medios de subsistencia de las comunidades.
Texto: Efe
Foto: Ricardo Antúnez / adhocFOTOS