LA LUPA (LA LOBA)

Ópera en un acto de Marco Tutino.

02.04.2025 | tiempo de lectura: 2 minutos

En el año 1880 el célebre escritor siciliano Giovanni Verga (1840-1922),  azota psicológicamente a su público con su “Novela de la vida campesina” titulada LA LUPA o LA LOBA, la cual fuera calificada por los críticos de la época de repugnante, sexualmente voraz y nociva.

Siguiendo el ejemplo lanzado en 1890 por CAVALLERIA RUSTICANA de Pietro Mascagni, ópera también creada sobre una novela de Verga, el editor Giulio Ricordi firma un contrato con el escritor siciliano para proporcionarle un libreto sobre LA LUPA, obra que fuera terminantemente rechazada por Mascagni por considerarla, según sus propias palabras, como: “Inmunda”.

Tocó entonces a Giacomo Puccini la tarea de musicalizar el peligroso drama de Verga, mientras que se hallaba trabajando en otro gran proyecto de corte verista, su tercera ópera MANON LESCAUT.

Pero Puccini, poco y nada cómodo con el tema no se halló en las condiciones necesarias para componer dicha música, confesando sus dudas y preocupaciones a Ricordi, quien luego de darle un ultimátum recibiera una respuesta negativa por parte del compositor luquense.

Pero luego de transcurrir muchas décadas durante el siglo XX LA LUPA fue olvidada tanto como obra teatral y como ópera, hasta que en 1990 Alberto Paloscia, el director del Teatro dal Cielo de Livorno, ciudad natal de Pietro Mascagni, encarga al compositor milanés Marco Tutino una nueva versión operística de LA LUPA, con el fin de celebrar los 100 años del estreno de CAVALLERIA RUSTICANA , y por consiguiente, del surgimiento de la escuela verista italiana.

Tutino, músico nacido el 30 de mayo de 1954 es uno de los compositores líricos más activos del momento, y pertenece junto a Lorenzo Ferrero y Carlo Galante al grupo de los llamados Neorrománticos, ya que su música se halla profundamente enraizada en la melodía y en la firmeza de la tonalidad.

Al igual que Puccini, Mascagni y Giordano emplearon en sus óperas música folclórica y versos populares toscanos, Marco Tutino al trasplantar la acción a la Italia de los años 1960 hace uso de la popular tonada de Peppino di Capri “Nun è peccato”, que se escucha primeramente en grabación discográfica en la primera escena y luego como una danza y como la voz interna del propio Nanni.

Aunque por momentos nos parezca descolorida y anodina, la música de LA LUPA refleja cabalmente al horripilante drama en el cual la gran destructora, no solamente convierte a su yerno en un asesino y en un hombre psicológicamente perturbado, sino que con su gran malignidad se burla igualmente de su hija Mara a quien considera sexualmente inferior a ella.