Música bajo el Régimen Soviético (parte 5)
Ciclo de 9 programas
03.02.2026 | tiempo de lectura: 2 minutos
Dmitri Shostakovich nació en San Petersburgo el 25 se Setiembre de 1906 y falleció en Moscú el 9 de Agosto de 1975. Fue, junto a Sergei Prokofiev uno de los músicos afectados por el régimen de Josif Stalin, si bien su Suerte no fue de las peores.
Las primeras dos obras de su autoría que presentaremos en esta oportunidad destilan claramente el espíritu anti-establecimiento del gran compositor ruso, las cuales bien pudieron haberle costado la vida de haberse descubierto su existencia durante el régimen soviético.
La primera de ellas fue concebida originalmente en 1932 y se titula ORANGO.
Orango se vuelve un virulento anarquista, que en su cargo de director de un periódico especula en la bolsa de valores, intenta violar a una mujer, y termina en bancarrota durante una crisis financiera internacional.
La universalidad del tema es indiscutible.
No sabemos bien por qué Shostakovich abandonó la composición luego de escribir solo la partitura pianística del prólogo, pero debido a su inestable posición frente a Stalin, una obra que mostraba a las figuras de los gobernantes soviéticos como payasos en un circo, hubiera garantizado su condena.
El fragmento fue orquestado por el compositor británico Gerald McBurney, y estrenado en Los Angeles, el 22 de marzo del año 2010
Compuesta originalmente alrededor de 1948, y luego revisada y ampliada en 1957, la cantata sin número de opus RAYÓK ANTIFORMALISTA, es una de las más agudas sátiras políticas escritas por la pluma de un compositor, cuya simple existencia en esos días puso en peligro la seguridad del autor.
El término RAYOK literalmente significa: “Pequeño Paraíso”, pero también denota otras acepciones como el habla rimada humorística utilizada en los Talk Shows, al punto de que existen artistas ambulantes rusos denominados: Rayoshniks.
Lo que en suma realmente significa es una parodia en forma de mercurial entretenimiento de estilo circense, con las figuras de prominentes líderes soviéticos como protagonistas caracterizados como marionetas.
Durante la vida de Shostakovich, la obra sólo fue ejecutada privadamente para amigos cercanos, como Isaak Glikman o Lev Lebedinskii, y debió esperar hasta el 12 de enero de 1989, para que Mstislav Rostropovich la estrenara públicamente.
Es igualmente digna de destacar la figura de Georgii Svíridov (1915-1998), quien con su poema vocal PETERSBURG de 1995 lograra ocupar un lugar de privilegio dentro de los músicos soviéticos de la última época, coronando una brillante carrera. Dmitri Shostakovich lo consideró un genio, y fue uno de sus alumnos favoritos.
La obra se compone de nueve poemas del gran escritor ruso Aleksandr Blok (1880-1921), de los cuales UNA VOZ DEL CORO es el más intensamente dramático, creando un clima apocalíptico en forma de predicción del nefasto destino de Rusia, y de toda la humanidad.
Se trata de una genuina genialidad que hiela la sangre, y uno de los mejores trabajos vocales de Dmitrii Hvorostovsky.
Por último ofrecemos a Ustedes la ODA A LENIN, del compositor armenio- soviético Alexander Arutyunian (1920-2012), compuesta en 1967, músico creador de la bellísima ópera armenia SAYAT NOVAH del mismo año, la cual se inspira en la vida y la creación poético-musical del ASHUG o trovador ambulante del mismo nombre quien viviera en el Imperio Persa entre los años 1712 y 1975.