Música bajo el régimen soviético (parte 7)

Ciclo de 9 programas.

11.02.2026 | tiempo de lectura: 2 minutos

Sofia Asgátovna Gubaidulina, compositora nacida en Chístopol, Tartaristán, el 24 de octubre de 1931 pertenece a la última generación de compositores soviéticos, activos antes de la caída de la URSS.

Sus composiciones fueron calificadas de “irresponsables” , debido a su exploración de elementos foráneos, pero con el apoyo de Dmitri Shostakovich, pudo continuar dentro de su camino.

En 1970 comenzó a interesarse por la utilización de instrumentos folclóricos, incorporándolos dentro de su música. Los elementos religiosos no se hallan ausentes dentro de su creación, como lo prueba su PASIÓN SEGúN SAN JUAN, del año 2000.

En 1968 la prestigiosa compositora trajo al mundo su Cantata NOCHE EN MEMFIS, para mezzosoprano solista, coro masculino y orquesta, compuesta sobre antiguos textos egipcios, que será nuestra primera entrega musical en esta oportunidad.

Edison Denisov fue otro importante cultor de dicho período histórico. Este pintoresco compositor siberiano nació en la localidad de Tomsk el 6 de abril de 1929, falleciendo luego en París el 24 de noviembre de 1996.

Su reconocimiento internacional tuvo lugar en 1964 con la composición del ciclo de canciones para soprano y orquesta de cámara, EL SOL DE LOS INCAS, sobre poemas de Gabriela Mistral, y dedicada a Pierre Boulez, nuestra segunda ofrenda musical, seguida de su ciclo de canciones CINCO CANCIONES SOBRE POEMAS DE YEVGENII BARATINSKII, el cual data de 1979.

Alexander Knaifel, nacido en Tashkent, Uzbekestan el 28 de noviembre de 1943, ocupa un lugar de privilegio entre los disidentes con el régimen.

Asociado desde el mismo comienzo de su formación musical con las tendencias de Avant-Garde, su música sorprende por sus radicales y extravagantes ideas.

Como primera muestra musical de su arte, presentamos MONODIA para soprano, obra compuesta en 1968.

Pero es mayormente su primer ópera EL FANTASMA DE CANTERVILLE ópera de cámara en un prólogo y tres actos, compuesta entre 1965 y 1966 la que llama la atención por su vocabulario musical intransitado dentro de la música soviética, que refleja quizás la actitud satírica de la ópera LA NARIZ de Dmitri Shostakovich.

Con la escena final de dicha ópera nos despedimos por el momento.