Música bajo el Régimen Soviético (parte 8)
Ciclo de 9 programas.
23.02.2026 | tiempo de lectura: 2 minutos
El ígneo fervor del REALISMO SOVIETICO aplicado a las Artes se expandió asimismo a los países del Cáucaso.
En particular las republicas de Georgia y de Armenia se destacaron plenamente. Vamos a detenernos por unos instantes en el caso de la excelsa Patria Armenia.
Alexander Spendiarov o propiamente Spendiarian en lengua armenia (1871-1928) fue el compositor de dicha nación quien trazara el modelo de la nueva ópera de su país orientada hacia una identidad nacional, pero sujeta a los moldes soviéticos.
Su única opera ALMAST, cuyo nombre significa DIAMANTE, fue completada en 1923 pero no estrenada hasta 1930 en el Teatro Bolshoi de Moscú.
La ópera nos relata la traición de la ambiciosa protagonista quien aspira a ascender al trono, y por tal traiciona a su patria y a su prometido el Príncipe Tatul a las huestes enemigas de Nadir Shah, figura histórica que viviera entre los años 1688 y 1747.
En una oportunidad el director orquestal Herbert von Karajan tomó contacto con la música de ALMAST, definiendo a la protagonista como ¨La Lady Macbeth Armenia.¨
De la misma escucharemos dos fragmentos cruciales.
Primeramente escucharemos el Aria del Principe Tatul del acto tercero, en la cual el mismo alaba la belleza de Almast pero no logra comprender su indiferencia para con él.
Acto seguido escucharemos música de tal belleza que las palabras no son suficientes para describirla.
Nos referimos concretamente al aria del ASHUG o Trovador Ambulante del segundo acto de la ópera, sublime pasaje que ofreceremos en su versión definitiva pero también en la original, la cual nunca se representa debido a sus sobrehumanas dificultades vocales.
Músico de origen ucraniano Leonid Desyatnikov, nacido en la localidad de Khariv el 16 de octubre de 1955, es un compositor ruso de controversial fama y reputación, quien se desempeñara en un principio como creador de partituras fílmicas.
En la segunda parte de nuestro programa presentaremos su más famosa creación operística, LOS HIJOS DE ROSENTHAL, obra asociada con uno de los mayores escándalos de la historia de la música lírica.
La ópera es de tal modo una fábula que enfrenta a Dios y a la ciencia como creadores humanos, dentro de la cual se incluyen elementos de pornografía, de lenguaje profano moderado y de alucinaciones pero no en forma erótica, agrega el libretista Vladimir Sorokin, como por ejemplo con los personajes del vagabundo, del proxeneta y de la prostituta Tanya.
A pesar de no estar de acuerdo con la clonación, los creadores de la ópera LOS HIJOS DE ROSENTHAL explotaron la riqueza de la idea de crear dobles actuales de los grandes músicos del pasado, lo cual permite viajar en el tiempo y conocerlos personalmente.
En la misma asistimos al caótico clima que imperaba en Rusia inmediatamente después de la caída de la URSS, donde los clones de los compositores Giuseppe Verdi, Richard Wagner, Modest Mussorgskii, Wolfgang Amadeus Mozart y Piotr Illich Chaikovskii vagan sin rumbo por las calles de una distópica Moscú, sin futuro ni esperanza alguna en el Nuevo Mundo.
Un caso sin precedentes en la historia de la ópera, presentado por primera vez en Uruguay.