Nuevo decreto fija plazos para consultas con médico tratante y estudios diagnósticos
Establece un plazo máximo de 30 días para cirugías oncológicas no urgentes
03.03.2026 | tiempo de lectura: 1 minuto
La presidenta de la Junasa, Gabriela Pradere, explicó que el decreto firmado el viernes por el presidente Yamandú Orsi se enmarca en una política más amplia para mejorar el acceso oportuno de los usuarios a los servicios de salud.
Se trata de una modificación del decreto vigente desde 2007, que regulaba únicamente los tiempos máximos para consultas en policlínica y cirugías no urgentes. Según Pradere, la normativa anterior era “bastante escueta” y el objetivo ahora es incorporar dimensiones más cualitativas y ampliar su alcance.
Uno de los cambios centrales es la incorporación del concepto de médico tratante. El nuevo decreto establece que el usuario no solo tendrá derecho a acceder en un plazo determinado al primer profesional disponible, sino también a consultar con el médico que lo atiende habitualmente.
En ese sentido, fija un plazo máximo de 30 días para especialidades básicas y 90 días para el resto de las especialidades cuando se trate del médico tratante. Para la primera consulta con cualquier especialista se mantienen los plazos ya existentes.
Otra novedad es la regulación de los tiempos para técnicas diagnósticas, algo que no estaba contemplado en la normativa anterior. Se establecen plazos específicos para estudios como tomografías, ecocardiogramas y resonancias magnéticas.
En materia de cirugías, el decreto incorpora un cambio relevante: establece un plazo máximo de 30 días para cirugías oncológicas no urgentes, mientras que el decreto anterior fijaba un plazo general de 180 días para todas las intervenciones no urgentes.
Además, la normativa introduce la necesidad de que las instituciones gestionen y prioricen las consultas según su complejidad, y refuerza el criterio de que las consultas con especialistas se realicen con derivación.
Según Pradere, este decreto constituye “un primer hito” dentro de un trabajo más amplio que se viene desarrollando con los distintos actores del sistema de salud.







