Tasa de tuberculosis en cárceles es 25 veces más alta que en el resto de la población

La directora de la Inddhh, Jimena Fernández, aseguró que son 138 los privados de libertad que están en seguimiento

26.03.2025 | tiempo de lectura: 2 minutos

En 2024 se registraron 1.293 casos en todo el país, lo que representa un aumento de 52 casos respecto al año anterior. De ese total, 138 corresponden a personas privadas de libertad, una cifra que refleja una tasa de prevalencia significativamente mayor que en el resto de la población.

Desde la Institución Nacional de Derechos Humanos (Inddhh) y el Programa Nacional de Tuberculosis se llama a mejorar la detección precoz y la atención médica en las cárceles del país.

La directora de la Inddhh, Jimena Fernández, señaló en diálogo con Canal 5 Noticias, que la tasa de tuberculosis en el sistema carcelario es 25 veces más alta que en el resto de la población, y atribuyó este “tenor desproporcionado” a diversos factores, entre ellos el hacinamiento, la falta de información, las dificultades en el diagnóstico inicial y los problemas de infraestructura.

“Estamos hablando de una tasa muchísimo más alta que en el resto de la población. Este tenor desproporcionado se explica por varias razones y son las que le queremos dar visibilidad. Hay un primer aspecto que queremos resaltar que no tiene que ver solo con lo estrictamente médico”, expresó Fernández.

La jerarca remarcó que la tuberculosis en cárceles no es un problema que se circunscriba únicamente al ámbito intramuros. “Estamos hablando de 16.000 personas privadas de libertad. Si uno considera las visitas de sus familias, los funcionarios, las organizaciones de la sociedad civil y sus entornos, se llega fácilmente a un círculo de unas 100.000 personas. Un problema adentro de la cárcel, como es el de la tuberculosis, también lo es hacia afuera”, advirtió.

Durante una jornada conjunta con la Comisión Honoraria de Lucha contra la Tuberculosis, se presentó un protocolo renovado de atención y prevención específico para la población carcelaria, al tiempo que la Inddhh expuso su enfoque desde la perspectiva de los derechos humanos, centrado en el derecho a la salud.

“Tenemos dificultades en general en todo: condiciones edilicias, diagnóstico, tratamiento, acceso a la salud e información”, enumeró Fernández, y agregó que también hay un “subdiagnóstico importante” que agrava la situación.

Desde las autoridades sanitarias se insiste en la necesidad de fortalecer las medidas preventivas, mejorar la infraestructura, capacitar al personal penitenciario y garantizar el acceso de las personas privadas de libertad a un sistema de salud que permita controlar y reducir la propagación de la enfermedad.

 

Foto: AdhocFotos