Gallardo y River: ¿se acerca el final de una segunda parte lejos de la era dorada?
El millonario llega a su tercera derrota consecutiva y el entrenador es cuestionado
23.02.2026 | tiempo de lectura: 3 minutos
Aquel refrán inmortalizado por Miguel de Cervantes en "El Quijote", que reza que "nunca segundas partes fueron buenas", bien podría aplicarse al segundo ciclo de Marcelo Gallardo al mando de River Plate.
El segundo pasaje del Muñeco en River, que comenzó en agosto de 2024, ha sido muy distante al de una primera etapa inolvidable que lo llevó a convertirse en estatua del club millonario, gracias a haber conquistado 14 títulos, más que nadie.
Tras hilar tres derrotas ligueras consecutivas, el entrenador de 50 años puede incluso no llegar a la siguiente cita de su equipo, ante Banfield el jueves en el Monumental, por la séptima jornada del torneo Apertura, que arranca el martes.
Entre mediados de 2014 y fines de 2022, Gallardo edificó una era dorada en uno de los colosos del fútbol de Sudamérica, particularmente al ganar dos Copas Libertadores (2015 y 2018), una de ellas al vencer en la final al archienemigo Boca Juniors, y una Copa Sudamericana (2014).
Pero después de un 2022 opaco, el timonel decidió alejarse. Tras casi un año de inactividad, regresó a la conducción en Al-Ittihad, de Arabia Saudita, del que fue despedido por los malos resultados a mediados de 2024.
Pocas semanas después, y tras el alejamiento de Martín Demichelis, que lo había reemplazado durante ese año y medio de ausencia, volvió al banco de suplentes del Millonario para un segundo ciclo que hoy trastabilla.
- Espiral negativa -
El Muñeco, cuando regresó a River, firmó un convenio hasta fines de 2025 que el nuevo presidente, Stefano Di Carlo, prorrogó hasta diciembre de 2026, incluso después de un año en el que el equipo ni siquiera consiguió clasificarse a la Libertadores.
Además de esa ausencia inesperada en el torneo de clubes más importante del continente, Gallardo acumuló varios fracasos al no conquistar alguno de los numerosos títulos disponibles en el rentado local, pese a haber invertido más de 70 millones de dólares en reforzar el plantel.
El domingo, River perdió 1-0 en su visita al líder Vélez Sarsfield, lo que significó su caída a la décima posición en su zona y a la casilla 21 en la tabla general entre 30 equipos.
Para mayor desconsuelo, el equipo apenas ha anotado cuatro goles en seis partidos ligueros, ninguno de sus delanteros, lo que retrata un alarmante déficit ofensivo.
Los números negativos ya vienen de arrastre desde el año pasado: River es el equipo que más derrotas sufrió (12) en los últimos 20 partidos en el plano local, una cifra impropia de uno de los clubes más populares y poderosos de Argentina.
Luego de caer con Vélez, Gallardo no quiso dar la rueda de prensa habitual pospartido y la prensa local reveló que el DT se tomará algunas horas para reflexionar, evaluar la situación y decidir si está en condiciones de revertir la crisis o, por el contrario, toma la puerta de salida.
- "No pienso en dar un paso al costado" -
"La gente claramente no está contenta cuando no ganamos y sí lo está cuando ganamos. Tenemos que encontrar la identificación de la gente con el equipo", dijo el Muñeco la semana pasada, luego de un triunfo escuálido 1-0 sobre Ciudad de Bolívar (segunda división) por la Copa Argentina.
"No pienso en dar un paso al costado. Todo el ruido de los resultados siempre está, sobre todo cuando no se dan de manera favorable. Pero si eso nos desestabiliza, quiere decir que no estamos convencidos de lo que estamos haciendo. Y yo estoy convencido, todos lo estamos", agregó.
Gallardo, en principio, se reencontrará con su gente el jueves en el Monumental, donde difícilmente los miles de hinchas del club de la banda roja canten contra el hombre que tiene su estatua casi en la puerta del estadio.
Desde el lado de la dirigencia que lidera Stefano Di Carlo la intención es la de acompañar sin presiones en su decisión al ídolo, quien tiene en su campo la decisión sobre su futuro.
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