"El mejor libro del mundo", de Manuel Vilas

Columna literaria de Nelson Díaz

25.06.2026 | tiempo de lectura: < 1 minuto

¿Novela? ¿Una colección ficticia de ensayos personales sobre los gustos culturales de Manuel Vilas? ¿Un diario íntimo desordenado?

Estas son algunas de las preguntas que surgen de la lectura de El mejor libro del mundo (Ediciones Destino), donde el autor aragonés, nacido en Barbastro en 1962, vuelve a la autoficción.

En el prefacio, narrado por su editora, María, el lector se entera que Manuel Vilas, acaba de cumplir 61 años, se encuentra en la ciudad rumana de Bistrita, invitado al Festival de Poesía. Pasa una velada con su traductor Martín y, al otro día, se arroja desde una torre, de más de sesenta metros, de una Iglesia Evangélica. Minutos antes había enviado una selfie con su rostro sonriente a su esposa y sus amigos.

A partir de ahí comienzan los saltos temporales. Nos encontramos con Vilas a punto de cumplir 60 años, obsesionado por el paso del tiempo y el peso del olvido.

Con humor e ironía, desnuda el mundo de las editoriales,  los egos de los autores y la competencia por alcanzar, aunque más no sea por un tiempo acotado, la inmortalidad.

A modo de micro ensayos, el volumen se detiene en escritores, músicos y filósofos, que ha leído y admira. Desde Jorge Manrique, Lou Reed, T. S. Eliot, Javier Marías, Nietzsche, Baudelaire, Kierkegaard, hasta Freud y Marx. Llega a decir que Marx fue derrotado, vencido, por Freud.

En esa estructura fragmentaria cabe, además, un repaso por algunos de sus títulos como Ordesa y Lou Reed era español, entre otros.

Las preguntas formuladas al comienzo de este texto, tienen una respuesta. Todas la definiciones caben en El mejor libro del mundo, un libro elíptico, metaficcional e hipertextual.

Lecturas sonoras, columna literaria de Nelson Díaz en La Escucha: