La antigua fábrica Bao se transformará en un complejo de viviendas
Vivirán 150 familias
29.08.2026 | tiempo de lectura: 3 minutos
Después de casi 20 años cerrada, la antigua fábrica Bao, un edificio emblemático de La Teja, será reciclada para transformarse en un complejo de viviendas cooperativas.
El proyecto ocupará prácticamente toda la manzana y combinará la recuperación de una parte de la estructura original de la fábrica con la construcción de nuevos edificios. Las viviendas serán construidas para tres cooperativas del Programa de Vivienda Sindical (PVS), todas bajo la modalidad de ayuda mutua, explicó el arquitecto Pablo Antonaz, del Centro de Asistencia Técnica del Programa de Vivienda Sindical (CET-PVS), quien acompaña y asesora a las cooperativas durante el proceso de obra.
En total, el complejo estará compuesto por 150 viviendas de dos, tres y cuatro dormitorios, donde vivirán entre 450 y 500 personas, explicó el arquitecto.
Para Antonaz, la transformación tiene un significado especial para el barrio, ya que se trata de un lugar estrechamente ligado a la historia de La Teja y a la vida de sus vecinos. “La vieja fábrica Bao, que todos conocemos en Uruguay y donde se producía principalmente jabón, es importantísima para el barrio y para los vecinos. Era un predio que estaba cerrado desde hace muchos años y que ahora va a retomar vida a través de una cooperativa de vivienda”, destacó.
En el sistema de ayuda mutua, las familias participan en la construcción de sus viviendas. Antonaz explicó que los cooperativistas aportan horas de trabajo equivalentes al 15 % del costo de la vivienda, mientras que el 85 % restante corresponde a un préstamo financiado por el Ministerio de Vivienda. “Trabajan en la obra misma, y ese 15 % del préstamo se traduce en horas de trabajo. Es un ahorro importante al momento de devolver el costo de la vivienda”, señaló.
El trabajo de los cooperativistas incluye distintas tareas dentro de la obra. “Trabajan como si fueran peones de obra de construcción: limpieza, preparación de materiales, limpieza de herramientas, acopio. Es la ayuda que se hace a los oficiales”, explicó Antonaz.
El proyecto se encuentra ahora en una etapa inicial, luego de la reserva del terreno. El proceso continúa con la presentación del proyecto, el sorteo y el préstamo por parte del MVOT. Esta etapa demandará cerca de tres años; las obras, dos.
La historia de la fábrica Bao está estrechamente ligada a la identidad industrial de La Teja. Durante décadas, en sus instalaciones se fabricaron jabones y productos de limpieza, y llegó a ser una importante fuente de trabajo para los vecinos de la zona. Alcanzó a tener casi 1.000 puestos en sus años de mayor actividad.
“Para el barrio es importantísimo que este predio, que estaba cerrado desde hace muchos años, retome vida, en este caso, a través de una cooperativa de vivienda”, indicó Antonaz.
La historia de la Bao también es parte de la historia de las familias que ahora integran las cooperativas. Algunas de ellas incluso tienen un vínculo directo con la antigua fábrica, como el caso de Beatriz López, cuyo padre trabajó allí durante 18 años, y ahora será una de las futuras habitantes del complejo.
“Cuando vi la convocatoria para construir cooperativas en la fábrica, dije: ‘Tengo que estar ahí’”, contó. Aunque Beatriz y su familia son oriundos del Cerro, cuenta que ha pasado por la zona infinidad de veces, sobre todo cuando era más chica e iba a buscar a su madre, que también trabajaba en la fábrica.
Su padre, Aníbal, también estuvo presente esta semana en la fábrica cuando colocaron el cartel que muestra cómo quedarán los edificios y recorrió el lugar. Actualmente tiene 83 años y recuerda como si fuera ayer el tiempo que trabajó allí. “Ingresé a la fábrica a los 14 años y trabajé durante 18 años. Durante seis años estuve en la parte de fabricación de jabón y luego 12 años como foguista”, recuerda.
Para él, regresar a la fábrica tantos años después y saber que su hija vivirá allí tiene un significado especial. “Estar acá me mueve un montón de cosas”, expresó.







