Yvonne, princesa de Borgoña
Tragicomedia en 4 actos.
Liberto de Luc Bondy.
Música de Philippe Boesmans.
Estreno mundial: París, Ópera Bastille, 24 de enero de 2009.
10.08.2026 | tiempo de lectura: < 1 minuto
Dos importantes hechos tuvieron lugar con la quinta ópera de Boesmans, Yvonne, princesa de Borgoña, que presentamos en forma completa, por primera vez en Uruguay.
Primeramente, con esta ópera el compositor belga completó su tetralogía de óperas inspiradas por obras claves de la literatura universal, y como segundo, comenzó a componer dentro de un idioma más tonal, lejano del estricto serialismo que marca su primera ópera.
El compositor tomó como base para su Yvonne la obra homónima del escritor polaco Witold Gombrowicz (1904-1969), considerada como una auténtica obra teatral de culto, y la única de sus obras que Gombrowicz presenció representada durante su vida.
Yvonne, publicada en Varsovia en 1938 pero no estrenada hasta dos décadas más tarde, abunda en su narración en temas candentes como el encaprichamiento del príncipe heredero Philippe por la nada agraciada y linfática Yvonne, en un acto de pretendida emancipación de las convenciones y manifestación suprema de libertad.
Esa ausencia de frases amplias ofrece a Boesmans una extraordinaria posibilidad de desplegar todo su virtuosismo de orfebre musical, mediante composición fragmentada en la que elementos atonales conviven con frases intensamente melódicas de armonía consonante junto a flashes con parodias de danza antigua, csardás gitanas o can-can francés.
Sólo los personajes de la reina y un misterioso expretendiente de Yvonne, llamado Inocente, se ven dotados de ciertos momentos de expansión lírica. El lírico soliloquio de la Reina en el cuarto acto, que es el único fragmento con forma de soliloquio, es particularmente memorable.
Luego de Yvonne el compositor creó dos óperas más antes de su fallecimiento a saber: Pinoccio y On purge bébé.







