La Santa de BLEECKER STREET

Drama musical en tres actos.
Libreto y música de: Gian Carlo Menotti.

07.09.2026 | tiempo de lectura: 2 minutos

Gian Carlo Menotti jamás pretendió proyectar la imagen de un compositor intelectual ni innovador, enfrentando a su público con una música de contornos límpidos, completamente agradable al oído y basada en las tradiciones y moldes de la lírica europea.

Pero si bien nuestro músico rápidamente se convertía en una emblemática figura de la lírica estadounidense, sus preocupaciones religiosas, que dieran comienzo a los 16 años como miembro de la iglesia católica, lo condujeron al igual que al personaje de Michele en nuestra ópera de esta noche a una profunda crisis religiosa, haciendo que sus éxitos intensificaran dichos dilemas espirituales en lugar de reconfortarlo.

Por tales razones Menotti emprende con su quebrantada fe en 1951 un viaje espiritual hacia el pueblo de San Giovanni Rotondo con el fin de visitar al célebre monje Padre Pio da Pietrelcina.

Dicho clérigo fue el objeto de veneración de miles de fieles debido a las estigmatizaciones santas que presentaba en sus manos, a modo de heridas que sangraban en ocasiones religiosas importantes, al igual que sucede con la protagonista de nuestra ópera de esta noche.

Pero una vez más el artero destino decidió en contra de Menotti.

Luego de obtener una entrevista con el Padre Pio, el monje en lugar de brindarle apoyo espiritual lo criticó duramente por su falta de fe en términos verbales poco dignos de un genuino santo, despreciándolo como un vulgar charlatán en busca de la curiosidad.

Profundamente herido Menotti regresa a los Estados Unidos y hace uso de sus experiencias con el Padre Pio mas su crisis de fe, creando el libreto y la música de LA SANTA DE BLEECKER STREET, una de sus más intensas e inspiradas óperas, que les ofrecemos estimados oyentes en forma completa en esta ocasión por primera vez en esta emisora.

En su partitura, Menotti respiró el aliento divino de vida lírica a la luz de su quebrantada fe, brindándonos un drama musical que rebosa de escenas populares, íntimas, confesiones, y una música en la que se amalgaman ecos de la SUOR ANGELICA de Giacomo Puccini, armonías de BORIS GODUNOV, y hasta pasajes derivados del Canto Gregoriano.